La falta de cultura, la sobredemanda de la red y la antigüedad de la cañería son los principales motivos de los constantes daños que sufren las instalaciones, según las autoridades de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), prestataria del servicio de agua potable y de cloacas de la capital y de gran parte de la provincia.
Los pedidos para reparar roturas, por baja presión o por falta de agua son constantes en esta época, afirmó Augusto Guraiib, gerente de Mantenimiento de Red de la SAT. Según dijo, aumentan los reclamos porque se suceden los días con altas temperaturas y se registran consumos extraordinarios de agua. "Pero, además, este año particularmente sufrimos problemas eléctricos, como cortes o bajas de tensión, que nos perjudicaron porque las bombas funcionan con energía. Restablecer el servicio cuando ocurre un corte es un proceso lento", detalló.
Respecto a las pérdidas cloacales o de agua potable, Guraiib precisó que muchas cañerías se quiebran porque son obsoletas. "Estamos renovando redes de a poco. No hay que olvidar que este servicio, cuando nos hicimos cargo, llevaba 40 años de desinversión", señaló. No obstante, explicó que los inconvenientes, según los registros de la SAT, se producen en un 80% por la intervención de terceros. "El servicio se satura por el mal uso que hace la población. No hay conciencia: se roban tapas de registro y hay conexiones pluviales a las cloacas que son clandestinas. Además, se arrojan elementos que causan serios tapones, como ramas y bolsas", dijo.
Guraiib también señaló que el servicio tiene problemas importantes con el boom de construcciones que hay en la ciudad, fundamentalmente porque los restos de obras se arrojan a las cloacas. "Estamos invirtiendo mucho para mejorar el servicio. No se pueden revertir 40 años de abandono de un día para el otro, mucho menos en un momento de sobredemanda de la red por la gran explosión demográfica", concluyó.